
Queda muy poco ya para enfrentarnos al primer grito de acción y como siempre pasa en los rodajes amateur, algunas cosas se desmoronan. Pero bueno, hacemos frente, y parece que no lo hacemos mal.
Hoy he quedado con Celia, la magnífica script y directora artística para hablar del decorado y esos pequeños detalles que aportan el ambiente a la escena. Esos pequeños objetos en los que nadie repara pero que son necesarios para que exista un universo paralelo y que todos los que nos movemos dentro nos lo creamos. Después de hablar y discutir el corto, hemos ido al Ikea para buscar alguna que otra cosilla que nos faltaba, y allí nos hemos divertido ejerciendo nuestros roles de mujer consumista compulsiva y hombre pasota cagaprisas. Muchas gracias Celia por todo lo que has hecho y te queda por hacer.
Celia va a pintar un cuadro que decorará la habitación donde transcurre mi historia. Me parece una lujazo contar con algo así, y tengo muchísimas ganas de ver cómo va a quedar.
Poco a poco todo va marchando. El actor, José Ramón Polo, entrena para relajar y naturalizar su forma de actuar, y la actriz, Soledad Migallón, relaja sus nervios aunque los necesita para vengarse de ese hombre que la ha martirizado toda su vida.
Es bonito ver como una historia va tomando forma desde que no es nada hasta que un equipo se junta para hacerla realidad. Es lo más bonito del cine, que se hace en equipo.
Hoy es un buen día. Empiezo a creer en lo que voy a hacer. Soy más sincero conmigo mismo sobre lo que he hecho antes, y el jazz es como una droga que me relaja y me da confianza. El jazz es como ese amigo que te sienta en una silla y te susurra al oído... no importa, no importa, no pasa nada, siéntate y respira. Siéntate y olvida. Todo lo demás es pura coincidencia.
Siento a los grandes maestros del jazz como mis abuelos. Quiero sentarme al fuego con ellos y escucharles contar historias con la voz ronca de su saxo tenor. Son esas historias que no cuentan nada, las que necesitamos para poder olvidar de una vez el resto de las historias que cuentan demasiado.
1 comentario:
Gracias por recomendarme a Chris Rea. Es un crack.
Y tienes muchísima razón. El jazz es más un amigo que un estilo de música.
Un saludo.
Publicar un comentario