domingo, 23 de diciembre de 2007

Happiness. Historias de gordos, feos, y gente tonta.



Me gusta el mundo cuando es sencillo. Cuando no hay ambiciones, y todas las paredes tropiezan con nuestros sonidos, y todos nuestros sonidos tienen paredes que mantienen a salvo nuestro secretos. No se necesitan grandes momentos, ni grandes pasiones, ni grandes historias. Lo que importan son esos pequeños secretos, que al fin y al cabo definen lo que en realidad somos.

El sonido de una guitarra, las olas, el viento, dos palabras en el momento adecuado, un película de bajo presupuesto que nos emociona, una mujer que nos mira en el metro durante un segundo, una poesía pequeñita de un amigo que nos hace pensar, un email de agradecimiento, un paracetamol que nos quita el dolor, un valium que nos deja dormir, una mano que nos da placer, un beso que nos devuelve la normalidad, el secreto de una perversión, una mentira que ha hecho felices a los demás, un niño pequeño que se duerme, una canción tonta, un cerveza en verano, un café en invierno, una pizza, una película y a la cama, un porro dos tiros cada uno, una canción de Johnny Cash, una película en blanco y negro de los años cuarenta, ver a una pija con un bolso de Audrey Hepburn, compartir con una mirada de complicidad la estupidez de la Navidad en noche buena, hacer el amor con música y ni hacer el amor ni escuchar la música, que un amigo te regale algo que no cuesta nada pero que te hace feliz, que encuentres cosas que habías perdido, que sueñes con follarte a esa gorda que todo el mundo odia, que te guste y pruebes a masturbarte pensando en ella, una copa de un buen whisky que le han regalado a tu padre, escribir cartas de despedida para un supuesto suicidio, inventar historias que sólo te gustan a ti, encontrar a una persona como tú cuyo trabajo realmente admiras, besar a la persona equivocada, no besar a la persona equivocada porque sabes que está mal, abstraer tu mente cuando el autobús está lleno, quitarte los zapatos al llegar a casa, fumarte un porro después de follar, follar después de fumarte un porro, jugar a adivinar los secretos de los demás y acertar, jugar a dar pistas a los demás sobre tus propios secretos, sincerarte con alguien a quien casi no conoces, robar algo sin importancia y sentir la emoción de robar, portarte mal con alguien sin que se de cuenta, comer bien en un restaurante y levantarte de la mesa sin ganas de vomitar, encontrar ese puntito a la gente que para otros resulta repugnante, creerse diferente de los demás en un mundo en el que todos se creen diferentes de los demás, defender una causa justa, tratar de comprender por qué para otros no lo es, tratar de comprender a los que odias, dejar de odiarles, odiarles más aún, volverte loco porque ya no sabes a quien odiar y necesitas odiar, decirle a una persona te quiero sólo para creer que en tu vida existe el amor, darte cuenta de que en tu vida existe el amor y querer pararlo para dejar respirar a todo lo demás, ser libre de verdad en un espacio abierto, como en el campo, escuchar el silencio de la nada en una casa de pueblo, andar solo por caminos rurales, imaginar historias brutales sobre sexo entre pastores, mirar a las estrellas y cagarse en Madrid porque en Madrid no se pueden ver las estrellas, mirar las estrellas y apreciar su belleza porque en Madrid no se pueden ver, decir en un atasco que Madrid es una mierda de ciudad, decir en el extranjero que Madrid es la ciudad más maravillosa del mundo, ir a Nueva York y ver, ir a París y ver, ir a un lugar durante mucho tiempo, odiarlo, y a la vuelta, echarlo de menos, relativizar todo y comprender que no hay verdades absolutas, tratar de buscarlas en una discusión y luego pedir perdón, buscar la normalidad reafirmando interiormente la anormalidad, ver una película pequeña de bajo presupuesto y ponerse a escribir.

Happiness. Una pequeña gran película. Es maravilloso ver esas historias sencillas en un mundo tan difícil. Yo quiero escribir como Todd Solondz.

2 comentarios:

Daniel Mena, Dani Mena dijo...

Polo. Llevo tiempo queriendo ver Happiness. Puedes (aunque creo que ya lo haces) sentirte orgulloso de como escribes. A mi me has animado a verla cuanto antes...

Tengo mi pequeño corto ya colgado en el blog. A ver que te parece..

Dani Mena

antonia obiol y corcoll dijo...

Es bueno sin Todd Solondz y sin Happiness y yo quisiera decir lo que tu dices...